25 de octubre de 2018

La respiración nos habla de nuestra fuerza vital.

                                                                                                       

imagen: AnnekeWilderArtwork



Poder respirar de manera profunda nos acerca a la vida

Respirar de manera poco profunda nos limita la vida.




Los estados depresivos tienen mucha relación con la respiración.




En una respiración poco profunda, donde la bocanada de aire es imperceptible o resulta difícil inspirar o expirar porque la rigidez lo impide y es necesitando usar nuestra voluntad para respirar, puede que esta dificultad o insuficiencia nos provoque problemas de los aparatos circulatorios, respiratorios, digestivos y psicológicos.


Dentro de las funciones del cuerpo que mantienen la vida como lo son:

El latir del corazón, los movimientos peristálticos de los intestinos, la expansión y contracción de la respiración y la actividad de órganos, tejidos y células. La función respiratoria es la más visible por lo tanto nos puede servir como un indicador de nuestra fuerza vital.

La respiración se puede bloquear y lo hace de manera puntual o crónica en inspiración, son varios los músculos o los grupos musculares que intervienen en ella.

 Una respiración profunda moviliza mucho más que nuestro tórax, al pecho y el diafragma; la ola respiratoria se extiende por el abdomen llegando hasta el  fondo pélvico. Una buena respiración no solo nos da el oxígeno y nos libera del anhídrido carbónico, también nos aporta un masaje a los órganos para su mejor funcionamiento, acción que se restringe si la respiración está bloqueada y no es profunda.

Lo contrario es una respiración restringida, forzada, superficial.

La cantidad que se inhala es importante y el como también lo es, ¿cuánto esfuerzo me supone una respiración profunda, si mi estado de rigidez corporal me impide un movimiento respiratorio amplio y fácil?

 Una respiración forzada produce agotamiento y tarde o temprano viene el deseo de abandonar. Un estado o actitud de rigidez puede que nos permita aguantar y sobrevivir pero tarde o temprano produce un coste y nos pasa factura.

 En terapia es uno de nuestros objetivos poder soltar, entregarnos al no forzar, no aguantar, liberar y encontrar un estado diferente que se acerca más a poder parar, sentir y ser acompañados en este proceso. 

Algunas preguntas que podríamos hacernos serían:
¿Por qué se bloquea la respiración? ¿Cuáles son las razones de la contracción crónica en inspiración?, ¿Por qué me duele tanto la cabeza, la espalda?, ¿ por qué me siento sin energía?... Las respuestas a estas preguntas las encontraremos en nuestra historia personal escritas en nuestro cuerpo y en nuestras emociones.


Por: Mariana Benetti Pracucci


Imagen:
AnnekeWilderArtwork
Bibliografia:
 Alexander Lowen.

26 de septiembre de 2018

Emociones y Cerebro





Cerebro racional - Cerebro emocional 



El cerebro racional se ubica en la corteza prefrontal, esta corteza junto con el resto del cerebro es necesaria para la llamada memoria de trabajo. Un tipo de memoria consciente y explícita implicada en el razonamiento, la resolución de problemas, la toma de decisiones y la planificación del futuro. La dopamina es su neurotransmisor.



El gran puente entre el cerebro racional y el emocional se encuentra en la zona inferior, justo por encima de la órbita de los ojos. Esta zona recibe información de la amígdala, del tálamo, neocortex y del tronco del encéfalo. A su vez, envía información a la amígdala y a la corteza prefrontal dorsolateral, al hipocampo, a la corteza cingulada anterior y a otras regiones del neocortex.

Llamamos cerebro emocional a lo constituido por el hipocampo o el tronco del encéfalo y regiones de la corteza cerebral como la amígdala. Esta es la base de operaciones, de este sistema emocional. recibe información sensorial y perceptiva de todas las regiones del neocortex, también la del corteza prefrontal, sede de los procesos racionales.

Cuando le llega información a la corteza cerebral de un estimulo o situación amenazante, lo trasmiten a la amígdala quien activa otras partes del cerebro emocional que desencadenan las respuestas del organismo.
El cuerpo emite las respuestas musculares y las posturas adecuadas a la situación. es una respuesta instintiva que nos prepara para la acción.

Podemos decir que estas son las emociones básicas:

 Ira: Provoca contracciones de los músculos, aceleración cardíaca, segregación de adrenalina. nos prepara para luchar y defender lo que poseemos.
 Miedo: Nos advierte de la presencia de una amenaza, tal vez superior a nuestras fuerzas. hace que nos escondamos inmediatamente o que salgamos huyendo.
 Asco: Protege nuestra salud de venenos o alimentos en mal estado.
 Placer: Nos atrae hacia aquello necesario para la supervivencia: la comida, el descanso, el sexo, diversión para el aburrimiento...
 Tristeza: Nos advierte que hemos perdido algo importante y expresa a los demás que necesitamos ayuda.
 Sorpresa: Hace que nos detengamos ante un estímulo inesperado para poder calibrar mejor nuestra respuesta.
 Desprecio: Una emoción social, pues indica que normas de convivencia son censurables.

Cuando una emoción se dispara provoca sentimientos. Gracias a los sentimiento uno se da cuenta que ha sucedido algo que requiere una respuesta. Cada emoción concreta nos provoca un sentimiento y unas sensaciones específicas, vienen acompañadas también de expresiones faciales y corporales concretas.

Fuente: Instituto de neurociencias de la Univ. Autónoma de Barcelona. 
Edición especial de Nacional Geographic, cerebro y emociones.

**En el caso del trauma, estrés crónico,  podríamos decir que hay demasiada activación de los sistemas de alarma, (defensa, huida o congelación) donde la amígdala se activa o se mantiene activada más de lo adecuado o necesario, estas activaciones fisiológicas producen malestar.


  Los procesos Psico-corporales son de gran ayuda en estos casos.

Mariana.

31 de agosto de 2018

Libro la Espiritualidad del cuerpo, de Alexander Lowen






BIOENERGÉTICA- 

Aquí les dejo este libro para estimular vuestra curiosidad, escrito por A. Lowen padre de la Bioenergética y fundador de la Facultad Internacional de Análisis Bioenergético donde me forme durante 6 años. 
Poder relacionar el cuerpo con lo espiritual es algo muy apetecible y maravilloso, descubrir esta posibilidad a través de la práctica nos otorga alivio, energía y placer.


Alexander Lowen, 1993.

           
  En las últimas décadas, pocos investigadores han contribuido tanto como Alexander Lowen a esclarecer la conexión entre mente y cuerpo. A partir de la obra de su mentor, Wilhelm Reich, el doctor Lowen creó la bioenergética, revolucionaria disciplina psicológica basado en las corrientes de energía existentes en el cuerpo, demostrando así cómo ciertos traumas mentales, a menudo originados en la niñez, pueden bloquear las vías de energía, y cómo la ejecución de ejercicios físicos especiales combinados con terapia verbal puede conducir a la serenidad psíquica. Lowen ha desarrollado su teoría a través de veinte libros, que han sido traducidos a diez idiomas distintos, en tanto que en todo el mundo se han ido fundando institutos de bioenergética. 
Ahora, en este nuevo libro fundacional, el doctor Lowen expande la ecuación mente-cuerpo con el fin de abarcar la espiritualidad, pero no en el sentido religioso convencional. Para definir la espiritualidad, Lowen se basa en la idea occidental de la relación mística oriental que vincula el espíritu con la respiración, y en la conexión bioenergética entre la serenidad mental y le libre flujo de la energía física. Así, la espiritualidad viene a ser, para Lowen, una armonía de cuerpo, mente y emociones que él denomina el estado de gracia. Si bien, como es lógico, ningún libro puede reproducir con exactitud -ni sustituir- la terapia profesional, los exámenes y ejercicios que aparecen en esta obra, junto con las reflexiones que los acompañan, pueden ayudar al lector a trabajar para aproximarse a la flexibilidad física y la tranquilidad mental que permitirán la aparición de la dimensión espiritual.


  • Nº de páginas: 224 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: PAIDOS IBERICA
  • Lengua: CASTELLANO
  • Lo podéis encontrar en la casa del libro, reseña de la casa del Libro.